Monroyo

Monroyo, de poco más de 300 habitantes, enamora sobre todo por la belleza de sus casitas. Sin embargo, está también lleno de rincones por explorar y obras de valor arquitectónico que admirar.

Y es que cuando uno vive en esta villa se siente como en otra época: pareciera que el tiempo no hubiera pasado por Monroyo y esperara, inmóvil, la llegada de nuevos visitantes. El mismísimo Cid se alojó en el Castillo de la Muela, cuyas defensas mandó a reforzar el rey Jaume I de Aragón (1208-1276).

Cabe destacar, dentro de esta cápsula del tiempo, la iglesia gótica, así como la Torre del Reloj y la Casa Consistorial.

Respecto a la naturaleza que envuelve este pueblo, los lugares más destacados son La Punta de la Camiseta, la Fuente de la Manzana y la Cueva de Antolino, añadiendo recientemente los históricos senderos recuperados muchos de ellos auténticas obras de ingeniería medieval !!

SENDERO CON HISTORIA

Senda del CID:

Tanto por los datos que figuran en los documentos, como por la descripción que el Cantar hace del desarrollo de la batalla, se puede afirmar, con poco temor a equivocarse, que el escenario de la batalla de Tévar no fue otro que el territorio actualmente ocupado por la finca de La Torre del Marqués.

El Cid tuvo su campamento en la parte llana, al pie de la Sierra de la Molinera, cerca del río Tastavins, aguas abajo de su confluencia con el ríu Escorça, y la batalla tuvo lugar en el pinar de la pendiente

LA BATALLA

La batalla de Tévar tuvo lugar en el año 1090, cuando todos aquellos territorios estaban bajo el dominio árabe. Los moros estaban en situación de debilidad, organizados en pequeños reinos de taifas. El territorio del Bajo Aragón estaba repartido entre las taifas moras de Zaragoza, Lérida y Tortosa, enzarzadas en interminables disputas entre sí.

Batalla medievalEl conde Berenguer Ramón II, con sus mesnadas, actuaba como mercenario de Almundir de Lérida. El Cid y los suyos, actuando por libre, defendían los intereses de Almuzaín de Zaragoza. El Conde de Barcelona provocó al Cid y el Cid aceptó el reto. El héroe castellano acampó en la hoya de Tévar y esperó allí a su enemigo. El conde quería atacarle por sorpresa, bajando por la pendiente del pinar para caer sobre el campamento situado en el llano. Berenguer Ramón II tenía muchos más hombres que el Cid y además atacaba desde arriba.

Sin embargo, el Cid, excelente estratega, utilizó sus servicios de información y logró averiguar las intenciones del conde. Así, decidió que el grueso de sus tropas no esperara en el campamento y ocultó a una parte de sus hombres en los flacos, a media ladera. Se escondieron entre la maleza o en cuevas y el grueso de sus tropas recibió de frente a los hombres del Conde de Barcelona, en plena pendiente de la ladera. Cuando estaban enzarzados en la lucha, aparecieron por detrás, y por ambos flancos, los castellanos emboscados. Finalmente, las mesnadas del Cid cercaron y apresaron a los francos (así se denomina en el Cantar a los barceloneses) y se apropiaron de un importante botín de guerra. El mismo conde y sus caballeros fueron detenidos y llevados presos al campamento. Unos días más tarde fueron puestos en libertad. Según algunas versiones, tuvieron que pagar un cuantioso rescate por su liberación.

 

Un sendero con toda una gran historia detrás !!