Torre de Arcas

Acogedora localidad de 105 habitantes en un territorio prácticamente  inalterado al paso de los años con pequeños núcleos de masías aún habitados en la actualidad.

De su conjunto monumental destacan: la iglesia parroquial, con gruesos contrafuertes y sencilla torre de planta rectangular; la ermita de San Bernardo, con una singular planta central de forma elíptica; y su interesante puente de origen medieval, que acoge la antigua fuente de la que se abastecía la población, la font Vella.

También conserva otras obras de interés como el edificio del Ayuntamiento, muy reformado; el lavadero; y el antiguo horno, el llamado ‘Horno de Pan Cocer’, en donde puede visitarse una exposición sobre la elaboración tradicional del pan.

El relieve del municipio es montañoso y abrupto, con numerosos barrancos que discurren entre las diferentes zonas montañosas pertenecientes al Sistema Ibérico. Las sierra de Marondes se extiende al noroeste superando los 800 m de altitud. La sierra del Monegrell se extiende al oeste y suroeste y hace de límite con la provincia de Castellón y supera los 900 m de altitud. Finalmente, la sierra de los Sabinosos se extiende por el sureste, superando los 1100 m de altitud. La altitud oscila entre los 1151 m en el extremo suroriental (Tossal Gros), en el límite con Herbés y Monroyo, y los 570 m al norte, en el barranco de Torre de Arcas. El pueblo se alza a 745 m sobre el nivel del mar.

Patrimonio, naturaleza, desconexión y unos senderos con muchísima historia !! . Torre de Arcas te espera

SENDERO CON HISTORIA

Senda La Pobleta

A partir del S. XII Alcañiz se convirtió en un centro de importancia en los sistemas de comunicaciones del Valle del Ebro, pues era una intersección entre los caminos que procedían de Tortosa (y el Bajo Ebro) y Morella (y el Maestrazgo). Estos caminos se correspondían con dos vías romanas, Vía Leónica y Vía Vetula

Siglos mas adelante la franja costera septentrional del reino de València estaba estrechamente vinculada a las comarcas montañosas turolenses y a las llanuras del Bajo Aragón. Los caminos que conectaban las tres áreas discurrían paralelos, en buena parte de su recorrido, a las cañadas de trashumancia que enlazaban los pastos de invierno del litoral mediterráneo con los de verano de las estribaciones meridionales del Sistema Ibérico. Una primera ruta arrancaba de Sant Mateu, importante mercado exportador de lana, ascendía a Morella, en los Ports, desde donde los viajeros y transportistas podían dirigirse tanto hacia las tierra altas turolenses, por Forcall y Miranbel, como a Caspe, por Monroyo y Alcañiz. .

Por este conjunto de vias  bajaban las lanas y los cueros turolenses hacia las playas de Vinarós, Penyíscola Oropesa y Castelló, donde eran captados por los mercaderes catalanes, valencianos, toscanos, ligures y occitanos. .

Una senda la de «La Pobleta» con una gran historia !!